Los problemas de vivienda en la España rural.

Me invitaron de Santa Lucía impulsa a su podcast a hablar de despoblación y vivienda.

El dato más potente del episodio es este: hay casi 4 millones de viviendas vacías en España. La mitad, 2 millones, están en pueblos. 

Al mismo tiempo, los alquileres en las ciudades están en máximos históricos y hay familias que no encuentran dónde vivir. Familias sin hogar y hogares sin familias

El problema en los pueblos no es la falta de casas

Cuando digo que hay demanda real en los pueblos, la gente lo duda. Hasta que cuento lo que pasó con la última operación que hicimos: puse un anuncio de alquiler en un pueblo y en 24 horas tenía 15 candidatos. Familias con trabajo, con solvencia, con ganas de cambiar de vida.

El problema es que esas casas vacías no llegan al mercado. Nadie alquila.

Los bancos no dan financiación decente para importes bajos. Reformar una casa vieja en un pueblo que no conoces, desde una ciudad, es una odisea, y no sólo por precio: no sabes a quién contratar, no puedes controlar la obra, los presupuestos se disparan y los plazos también. 

Y aunque pudieras comprar, sino te gusta la vida allí, tienes un activo que no puedes vender de un día para otro.

La espiral de la despoblación:

Los pueblos pequeños viven atrapados en lo que yo llamo la espiral de despoblación. Bajan los habitantes, cierran el colegio, cierra el centro de salud, se van más familias, bajan más los habitantes. Y vuelta a empezar.

Lo que nadie dice es que esa espiral también funciona al revés. Cuando un pueblo recupera familias, los servicios aguantan. Los pueblos de alrededor se benefician. Se crea un efecto llamada.

No hay que repoblar toda la España vaciada de golpe. Hace falta empezar por los pueblos que ya tienen todo lo necesario para vivir bien y que están perdiendo gente simplemente porque no hay casas disponibles en alquiler.

Pueblos de 500, 1.000, 2.000 habitantes que son perfectamente habitables. Que tienen más vida y servicios que lo que la gente piensa:

Yo llevo más de 10 años viviendo en pueblos. El médico te conoce, te dedica tiempo, a veces acierta antes que el especialista, el colegio tiene ratios de alumnos por profesor que cualquier ciudad envidiaría, la seguridad de que los niños pueden salir solos…

Lo que falta no es voluntad. Es alguien que lo haga.

Las instituciones intentan ayudar. Hay programas, hay subvenciones, hay planes con nombres bonitos. Pero las ayudas se diseñan desde las ciudades y en la práctica benefician a quien ya vive cerca de la capital o tiene el dinero por adelantado.

Los fondos de impacto miran hacia el sector tecnológico. Los bancos no ven el negocio. Las iniciativas que funcionan, y hay algunas muy buenas, vamos caso a caso, pueblo a pueblo.

Solución de REVIVÍA contra despoblación y falta de vivienda asequible:

Ayudamos a inversores de impacto a que alquilen casas baratas en los pueblos: les buscamos la casa, gestionamos la reforma a precio cerrado, encontramos la familia y llevamos todo el papeleo. Una familia tiene un hogar a precio asequible. Los propietarios venden una casa difícil de vender. El pueblo recupera vecinos. El inversor pone el capital y recibe una rentabilidad.

No pretendemos resolver solos un problema de décadas. Pero alguien tiene que demostrar que funciona, y que se replique una y otra vez.

Deja un comentario