¿Tiene sentido la denuncia de FACUA contra los portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa?
Los precios de la vivienda no los ponen los algoritmos
Los precios de venta y de alquiler los fijan los propietarios y, en algunos casos, las inmobiliarias.
Los portales inmobiliarios no tienen capacidad legal ni operativa para imponer un precio.
Funcionan como un escaparate donde se publican ofertas, no como un mercado centralizado con precios regulados.
El portal muestra lo que existe en el mercado, aunque ese mercado esté tensionado o distorsionado.
Qué papel real tienen los algoritmos inmobiliarios
Los algoritmos no deciden precios, pero sí organizan información según relevancia, ubicación, fecha, interacción o pago por visibilidad.
Nada de eso altera el precio fijado por el anunciante.
Además, cualquier usuario puede ordenar o aplicar filtros muy concretos. En cuanto se usan filtros, el algoritmo pierde prácticamente toda su influencia.
Donde sí actúan los algoritmos es en recomendaciones al propietario, basadas en precios de anuncios similares publicados recientemente. Pero aquí el problema no es el algoritmo, sino que el mercado toma como referencia precios de oferta y no precios reales de cierre.
Por qué las denuncias no han prosperado
Las denuncias contra portales inmobiliarios no han acabado en sanciones por un motivo muy claro: no se ha demostrado fijación de precios ni coordinación entre ofertantes.
Para que exista una infracción de competencia, el portal tendría que intervenir activamente en el precio final o inducir acuerdos entre propietarios.
Eso no ocurre. Cada anunciante decide su precio de forma independiente y el portal no obliga a aceptarlo ni lo modifica.
Desde el punto de vista jurídico, la denuncia es débil. Desde el económico, aún más.